Pedro Moutinho
El álbum "Um Copo de Sol", fué como un punto de inflexión en la extensa carrera de Pedro Moutinho, Premio Amália en 2008, y desde luego un más que confirmado exponente del nuevo fado portugués.
En este álbum, Pedro se rodeó de grandes poetas - Pedro Tamen, Aldina Duarte, Manuela de Freitas - y cantaba melodías imaginadas de Rodrigo Leão, Tiago Bettencourt y Amélia Muge, dejando claro que es con estas compañías con las que el calibre especial de su voz brilla con más fuerza.
Antes de eso, Pedro ya había confirmado que algunas personas seguían muy de cerca su carrera, cuando recibió una invitación para "Fados", la aclamada película de Carlos Saura.
Debutó en 2003 con "Primeiro Fado", que tuvo una gran acogida. Luego vino "Encontro", el álbum donde su voz desafió a Fernando Pessoa y a António Lobo Antunes, entre otros poetas.
Tras “Um Copo de Sol” Pedró sintió que había llegado el momento de hacer balance, de observar el camino recorrido y de anticipar el futuro.
Esto es justamente lo que sucede en su nuevo lanzamiento, una recopilación – “Lisboa Mora aqui, o melhor de Pedro Moutinho”- que reúne los mejores momentos de su carrera y donde se incluyen también algunos temas inéditos que dejan adivinar el manaña.
El nuevo espectáculo de Pedro Moutinho es un viaje: por sus fados, por el más profundo interior de su alma, y por los puntos de excepción de los tres discos que lo afirmarán en el panorama de la música portuguesa en general y del fado en particular.
Estarán los temas que Pedro ha hecho suyos para siempre, estará "Lisboa Mora Aqui", "Copo de Sol", y "Colchetes d’Oiro".
Y sobre todo habrá una perspectiva única de una voz que no ha dejado de crecer, tanto en inteligencia como en experiencia.
Lo mejor de Pedro Moutinho sobre el escenario, que es de lo mejor que acontece en este momento en el fado.
En el escenario, todo en él es fado: su voz, su mirada, su pose y sus gestos.
Pedro da cuerpo a sus canciones y comprende los matices y las sutilezas del género que ha escogido: vuela sobre la guitarra portuguesa, rodea la guitarra clásica y hace suyas las melodías con una voz tan segura, que parece que lleva cantando desde siempre.
Lo que en cierta medida, es verdad: Pedro empezó a cantar a los 11 años y desde entonces ha pisado muchísimos escenarios, después de haber actuado muchas noches en casas de fado, donde la verdad prevalece, porque no existe distancia entre los que cantan y los que escuchan.